¿Qué es el Arte de Performance? Saberlo debería implicar antes que nada saber, qué no es el Arte de Performance. Podemos decir que no es pintura, no es teatro, no es la instalación, el ensamble, el collage, la literatura, la música, no es el drama cinematográfico, ni el acto político, ni la discusión de pareja, ni la huelga de choferes, ni la acción de lanzar piedras al carro de algún “burgués”, no es minimalismo, intervención, video, no es nada de ello. El arte de performance es el arte que no es arte, es el no-arte, es el no-teatro, la no-pintura, la no-literatura, es lo-que-no-es-el-arte-de-performance. El arte de performance es la forma expresiva que nace como resultado de dos relaciones: arte-vida y hombre-naturaleza. Es el discurso que patentiza en el escenario de la institucionalidad museográfica, el discurso de la no institucionalidad y del fin de la institución museo.

No se rige a normas claras, no tiene un formato o una técnica que pueda aplicarse de manera definida. El arte de performance niega la taxonomía del discurso positivista, además está en contra de la catalogación de cualquier tipo y de las normas que rigen las instituciones culturales. El arte de performance es la no-cultura, es incluso anticultural en el sentido de que no pertenece al círculo de la así denominada “cultura culta”, esa cultura que se supone la tienen aquellos que “saben” lo que es o no es el arte en general.
El arte de performance es así una forma de arte que escapa a toda definición y rotulación. Es una forma libre y anárquica que abriga a un sinnúmero de artistas de varias áreas y orígenes e incorpora en su interior manifestaciones artísticas muchas veces dispares. 

El Arte de Performance tiene como elemento formador de su estructura discursiva: el ritual. Remontándose de tal manera, a los primeros pasos de la civilización. Es que si bien muchas veces si sitúa conforme a la tradición el nacimiento del arte de performance con las veladas futuristas o el

surrealismo, este dato es circunstancial y más que nada referencial. Pues esta forma artística, si es que acaso se puede decir que es artística (y diremos que esta afirmación es también meramente referencial y situacional) no tiene fecha de nacimiento.
Vale aclarar que el Arte de Performance no es vanguardia ni acontecimiento de vanguardia. Creer lo contrario es lo que ha hecho que cualquier artista o grupo que tuviere un trabajo menos académico o no académico, se atribuya tal designación independientemente o no de su producción tener un hilo conductor. 

Del arte de performance y sin riesgo a equivocarnos podemos decir también que es: un arte de frontera que rompe convenciones, convencionalismos, tradicionalismos, criterios taxonomisantes, crítica, comentario criticoide, formas estéticas. Circula como un movimiento de quiebre, de rompimiento y al mismo tiempo de aglutinación entre las diversas formas expresivas. Su proximidad al teatro y el happenning implica hacer una diferenciación entre estas tres formas, pues el performance trae a colación un lenguaje totalmente diferente del lenguaje lineal del teatro y otras formas escénicas. El performance no es un arte escénico. 

Arte de performance es una forma expresiva sin contenido para el espectador, que tiene como fin, no decir algo, y cuya esteticidad parte del resultado comunicativo que la misma genera mediante el efecto de shock. El término performance está ligado al de Acción: una intervención programada-no-programada, en la cual el artista se ve compelido a efectuar una trama que para muchos resultará muda o desconcertante pero que tendrá siempre un contenido ideológico.